Instalaciones de autoconsumo fotovoltaico

Instalaciones de autoconsumo fotovoltaico

En la actualidad de la construcción y el mercado inmobiliario existen una serie de normativas que obligan al uso de algún tipo de energía renovable para el agua caliente del edificio. Más allá de estas normativas, cada vez más gente solicita la instalación de un sistema de energía renovable en su vivienda, donde destacan las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico.

Energía solar fotovoltaica

La irradiación solar es una fuente ilimitada de energía que emite el sol y puede ser transformada en energía eléctrica mediante paneles solares.

Gracias a este tipo de energía solar, como obtenemos electricidad, podremos usar todos los sistemas y aparatos necesarios y permitir así el autoconsumo en una vivienda.

Ventajas de la energía solar

  •  Ahorro en la factura de energía: la energía solar es totalmente gratuita.
  • Independencia frente al cambio en el precio de la energía
  • Reducción de las emisiones de CO2
  • Beneficio fiscal por las subvenciones al autoconsumo
  • El mantenimiento de este tipo de instalaciones es muy sencillo
  • Es una de las energías con más seguridad

¿Qué es y cómo funciona un panel solar?

 Los paneles solares se encuentran formados por celdas fotovoltaicas que se fabrican  en materiales semiconductores como el arseniuro de galio o el silicio cristalino, permitiendo la transformación de la energía solar en electricidad. Dicha conversión ocurre debido al efecto fotovoltaico, por el cual un electrón pasa de la celda del panel cargada negativamente hacia otra con carga positiva, generándose una corriente eléctrica continua.

La cantidad de energía solar que se transforma es directamente proporcional al tamaño del módulo fotovoltaico. Por esta razón, cuanta más energía se necesite, mayor tendrá que ser el panel solar.

Esta electricidad en corriente continua debe pasar por un inversor que la transforme a corriente alterna y así poder ser usada a nivel doméstico.

Tipos de instalaciones de placas solares

 Tras la publicación del Real Decreto 244/2019, de 5 de abril, se simplifica el tipo de instalaciones de autoconsumo dejando sólo dos tipos.

Instalaciones de autoconsumo conectadas a red

En este tipo el suministro aún está conectado a la red eléctrica al mismo tiempo que produce electricidad mediante su instalación fotovoltaica. Gracias a esa conexión, si no somos capaces de generar toda la electricidad necesaria, podremos usar la de la red. Existen dos subtipos:

  • Instalaciones con vertido de excedentes a red eléctrica: La energía producida por el sistema pero que no se usa se vierte a la red.

 

  • Instalaciones sin vertido de excedentes a la red eléctrica: Gracias a un sistema antivertido, el excedente no se vierte a la red.

Instalaciones de autoconsumo aisladas

El suministro no se encuentra conectado a la red y es capaz de alcanzar el autoconsumo. En este tipo se requiere de unas baterías donde almacenar energía para cuando no hay sol.

Elementos de una instalación fotovoltaica

Módulo solar fotovoltaico

Es el encargado de convertir la energía del sol en electricidad a corriente continua. Está compuesto por varios paneles para poder obtener la potencia necesaria que se ajuste a nuestras necesidades.

Los paneles fotovoltaicos están compuestos por células de silicio, que es un material semiconductor. Dichas células están encapsuladas y conectadas eléctricamente entre sí.

Regulador de carga

Son los encargados de administrar la energía con eficiencia. Son el nexo que une los paneles solares con el resto de componentes fotovoltaicos de consumo de la instalación. Evita que las baterías se sobrecarguen o que se sobredescargue el sistema. El factor que se tiene en cuenta es la capacidad máxima que tiene de corriente, medido en amperios.

Batería

La batería de este tipo de instalaciones son las que regulan la energía eléctrica y están presente únicamente dichas instalaciones solares fotovoltaicas autónomas.

Dentro de ellas se almacena electricidad para ser usada en otro momento. De ellos se valora su capacidad para almacenar energía, midiéndose esta en amperios.

La energía que acumulan se usa en momentos donde no hay radiación solar, como por la noche.

Inversor

La función de este tipo de componentes es convertir la corriente continua en alterna o convencional. Esta debe ser igual a la que usa la red eléctrica, y que es 220 V de valor eficaz y una frecuencia de 50 Hz.