Las 10 tendencias más importantes del sector inmobiliario para España y el mundo

Las 10 tendencias más importantes del sector inmobiliario para España y el mundo

El Covid-19 cambió las reglas del juego en todos los ámbitos y si algo ha dejado bien en claro es la importancia de ser prudentes, analíticos y prestar más atención a las tendencias para el 2021 y los años siguientes. En este contexto, ¿qué podemos esperar para el sector inmobiliario en España y el mundo?

A continuación, estas son las 10 tendencias que ya son una realidad y que deben tomarse muy en cuenta como guía antes de comprar, vender, alquilar o invertir en inmuebles.

1.    Sector residencial como inversión

Invertir en locales comerciales para rentar es menos atractivo frente al crecimiento de la inversión en el sector residencial. La tendencia es invertir hacia inmuebles en buenas condiciones, con acceso a rutas y servicios bien conectados dentro de las grandes urbes. Estos se pueden rentar y tener rendimiento rápido. La búsqueda se orienta más a superficies amplias, con tres habitaciones y entre 80 a 100 m2.

2.    Cooperativas como tendencia

Las cooperativas de vivienda están experimentando en España una segunda oleada, luego de su crecimiento acelerado hace 10 años. Existe mayor interés por proyectos en régimen de cooperativa donde un grupo de socios-propietarios compran un terreno, construyen sus casas y comparten gastos. Durante 2020, esta tendencia se ha disparado en un 80%, según lo advierten empresas del ramo.

3.    Mercado inmobiliario ecológico

La sostenibilidad y eficiencia energética de las viviendas está siendo cada vez mejor valorada como un activo. El ahorro de dinero y energía y el uso de materiales de construcción sustentables seguirán marcando tendencia en el crecimiento a largo plazo del sector.

4.    Crecimiento de viviendas premium

El confinamiento generó un mayor interés de los compradores hacia viviendas de alta gama con mayores comodidades y tecnología domótica. La tendencia previsible es la búsqueda de casas con más habitaciones para mayor privacidad, accesos a zonas seguras, exteriores agradables y tranquilidad.

5.    Tecnología 3D y visitas virtuales

En las decisiones de compra será trascendental el papel de la tecnología. Los compradores e inversionistas preferirán un menor contacto físico para recorrer los inmuebles. En 2021 y 2022 las visitas online a los inmuebles seguirán en alza, por lo que la presencia de las inmobiliarias en las redes sociales debe incluir mejores imágenes y tecnología 3D para una visualización más convincente y atractiva.

6.    Jóvenes más interesados

Las expectativas de las generaciones de milleniall dio un vuelco a raíz de la pandemia. Antes del Covid-19, esta población estaba más reacia a ahorrar y valoraba más viajar por el mundo y no establecerse en ningún lugar. La tendencia ahora es pensar en la compra de una vivienda como un bien necesario.

7.    Casas más cerca del trabajo

Buscar viviendas más cerca de casa moverá a más personas hacia el sector inmobiliario. Esto para ahorrar en costos de transporte y combustible, aprovechar mejor los ingresos familiares y dedicar menos horas al traslado y más al teletrabajo.

8.    Construcción industrializada

La prefabricación de viviendas, las ecocasas y las “tiny house” son opciones que pueden dar sorpresas muy positivas. En algunos países nórdicos, las viviendas prefabricadas cuentan con total apoyo de la banca pública y privada. Todo hace pensar que este modelo seguirá creciendo en España y resto del mundo.

9.    Finanzas más transparentes

Con el crecimiento de la oferta por parte de asociaciones financieras, de inversión y empresas aseguradoras, el mundo económico apunta hacia mejores prácticas y transparencia en el manejo de los recursos financieros. Las inversiones inmobiliarias deberán adecuarse a escrutinios más especializados.

10.          Mayor seguridad jurídica

Muy relacionada con la anterior, para el 2021 la seguridad jurídica cobrará gran relevancia en el sector inmobiliario. Las naciones dedicarán mayores esfuerzos para destacar en esta competencia y evitar prácticas que puedan poner en riesgo el patrimonio de personas y organizaciones.